
De bien confiscado a hub internacional para jóvenes y activistas, el Paguro es la demostración concreta de cómo el pasado no define el futuro, sino que lo inspira a convertirse en algo nuevo.
La historia del Paguro es el testimonio de cómo, a través del compromiso colectivo y la determinación, es posible transformar las sombras del pasado en luces para el futuro. De símbolo de la camorra a centro vibrante de cultura y legalidad, el Paguro representa una victoria de la comunidad sobre la criminalidad organizada.

De bien confiscado a hub internacional para jóvenes y activistas, el Paguro es la demostración concreta de cómo el pasado no define el futuro, sino que lo inspira a convertirse en algo nuevo.

En 2011, el cambio. La villa de Zara es confiada a Agrorinasce y gestionada por Giovani Senza Frontiere.

En otro tiempo símbolo del poder de Alfredo Zara, la villa de Casapesenna fue incautada y luego definitivamente confiscada en 1998.